6 de octubre de 2026 · 6 min de lectura · Por Silbato Pro
Siete jornadas no retratan a un árbitro: por qué el ranking de tarjetas de octubre engaña
Mateo Busquets Ferrer fue el árbitro con más amarillas por partido de la temporada pasada. Tras siete jornadas de la 2026-27 va en 3,25, por debajo de la media. ¿Se ha ablandado? Los datos dicen que no hace falta ninguna explicación: con cuatro partidos, un árbitro normal puede parecer cualquier cosa.
En octubre empiezan a circular los rankings: el árbitro más tarjetero, el más permisivo, el que más faltas deja pasar. Con siete jornadas de Primera División disputadas parece que ya hay muestra suficiente. No la hay. Y la mejor prueba es comparar estas siete jornadas con la temporada pasada de los mismos colegiados.
Hemos tomado los 69 partidos disputados entre la jornada 1 y la 7 de la 2026-27 (falta el Levante – Athletic Club, aplazado) y los 20 árbitros que los han dirigido. Dieciséis de ellos ya pitaron en Primera la temporada pasada. El resultado es llamativo: lo que hizo cada uno en la 2025-26 apenas sirve para anticipar lo que lleva hecho este año. La correlación entre las dos cifras es de 0,2.
El caso que lo resume: Busquets Ferrer
Mateo Busquets Ferrer lleva tres temporadas por encima de sus compañeros. En la 2023-24 sacó 5,25 amarillas por partido, un 11,5 % más que la media de la liga; en la 2024-25, 5,58 (un 26,8 % más); en la 2025-26, 5,32, un 23,1 % más y la cifra más alta de la temporada.
En sus cuatro partidos de esta temporada va en 3,25 amarillas por partido. Si nos quedáramos con el ranking de octubre, Busquets Ferrer sería ahora uno de los árbitros más permisivos de Primera División.
El movimiento contrario lo protagoniza Ricardo De Burgos Bengoetxea: la temporada pasada se quedó en 3,79 amarillas por partido, por debajo de la media, y ahora va en 5,25, entre los cuatro más altos.
| Árbitro | 2025-26 | 2026-27 (7 jornadas) |
|---|---|---|
| Mateo Busquets Ferrer | 5,32 (19 partidos) | 3,25 (4 partidos) |
| Alejandro Quintero González | 5,21 (19) | 3,00 (2) |
| Juan Martínez Munuera | 4,33 (18) | 2,50 (4) |
| Ricardo De Burgos Bengoetxea | 3,79 (19) | 5,25 (4) |
| Javier Alberola Rojas | 4,00 (20) | 5,00 (4) |
| Miguel Sesma Espinosa | 3,50 (20) | 4,25 (4) |
Amarillas por partido. El primero y el tercero de la temporada pasada, Busquets Ferrer y Quintero González, van ahora por debajo de la media, y varios de los que estaban por debajo la superan.
Por qué cuatro partidos no bastan
La explicación no es que los árbitros cambien de criterio en verano. Es que el número de amarillas de un partido varía muchísimo de un encuentro a otro, aunque lo dirija el mismo colegiado.
En estas siete jornadas, los partidos han tenido entre 1 y 9 amarillas, con una media de 4,14. Detrás de ese rango hay de todo: un derbi con dos equipos que llegan calientes, un partido resuelto en el minuto 20, un equipo que se encierra y tiene que hacer faltas para frenar contras. Nada de eso depende del árbitro.
Para medir cuánto pesa ese azar hemos hecho un experimento sencillo: tomar los 69 partidos de la temporada y sortear, cien mil veces, cuatro partidos al azar, como si los hubiera dirigido un árbitro exactamente en la media. El resultado:
- En el 22 % de los casos, ese árbitro medio aparece con 5 amarillas por partido o más. En un ranking de octubre parecería de los más severos.
- En el 21 % de los casos aparece con 3,25 o menos, la cifra de Busquets Ferrer. Parecería de los más permisivos.
Es decir: con cuatro partidos, dos de cada cinco árbitros completamente normales parecen extremos. El ranking de octubre mezcla criterio y suerte del calendario en proporciones que todavía no se pueden separar.
Nota metodológica: las amarillas por partido son las del árbitro en Primera División, sin contar las mostradas a los banquillos. La correlación se calcula entre las amarillas por partido de cada árbitro en la 2025-26 y en las siete primeras jornadas de la 2026-27, con los 16 que dirigieron partidos en las dos. Quitando a los dos que solo llevan uno o dos partidos esta temporada sube a 0,4: una relación floja. Una versión anterior de este artículo daba 0,0 y contaba como debutante a Francisco Hernández Maeso, al que el proveedor de datos llama esta temporada «Francisco José Hernández». El experimento sortea cuatro partidos con reposición entre los 69 disputados.
Quién está arriba y abajo ahora mismo
Con esa advertencia por delante, estos son los extremos tras siete jornadas:
| Árbitro | Partidos | Amarillas por partido |
|---|---|---|
| Manuel Jesús Orellana Cid | 4 | 5,75 |
| Alejandro Hernández Hernández | 3 | 5,67 |
| Luis Bestard Servera | 2 | 5,50 |
| Ricardo De Burgos Bengoetxea | 4 | 5,25 |
| … | ||
| Víctor García Verdura | 4 | 2,75 |
| Carlos Muñiz Muñoz | 3 | 2,67 |
| Juan Martínez Munuera | 4 | 2,50 |
| Francisco Hernández Maeso | 4 | 2,25 |
Hay un detalle que conviene leer con calma. Cuatro de los veinte árbitros de esta temporada no habían dirigido ningún partido de Primera en las tres temporadas anteriores: Orellana Cid, Bestard Servera, Muñiz Muñoz y Jon Ander González Esteban. Tres de ellos están en los extremos de la tabla. De estos cuatro no hay ninguna referencia previa con la que comparar, así que su cifra de octubre es, por ahora, todo lo que se sabe de ellos. Hernández Maeso, el último de la tabla, sí la tiene: la temporada pasada ya fue de los que menos amarillas sacaron, con 3,19 por partido.
Entonces, ¿cuándo empieza a significar algo?
La variación de un partido a otro no desaparece, pero se diluye a medida que se acumulan partidos. Con cuatro encuentros, la media de un árbitro puede desviarse casi dos amarillas de su criterio real solo por el calendario que le ha tocado. Con una temporada completa, unos 19 o 20 partidos por colegiado, ese margen baja a menos de una amarilla.
Por eso las cifras de la temporada pasada sí permiten distinguir a los árbitros severos de los permisivos, y las de octubre todavía no. Por eso también, como contamos en ¿Se ablandan los árbitros con los años?, los extremos tienden a volver hacia el centro: parte de lo que parece criterio es ruido, y el ruido no se repite.
Hay además un efecto de fondo. La liga en su conjunto saca cada vez menos tarjetas: en la 2025-26 fueron 4,32 amarillas por partido y en lo que va de la 2026-27 son 4,14. Comparar la cifra de un árbitro de hoy con la de hace cinco años sin tenerlo en cuenta lleva a conclusiones equivocadas, algo que explicamos en Primera División ve menos amarillas que nunca.
Cómo leer al árbitro de este fin de semana
Si quieres saber qué esperar del árbitro designado para un partido, el ranking de octubre es la peor fuente posible. Funciona mejor:
- Su histórico de temporadas completas, comparado con la media de la liga de cada año. Tres temporadas seguidas por encima de sus compañeros, como las de Busquets Ferrer, dicen mucho más que cuatro partidos de octubre.
- Su tolerancia: cuántas faltas pita antes de sacar una tarjeta. Depende menos del tipo de partido que el número bruto de amarillas.
- Su historial con los equipos concretos del partido, cuando hay suficientes precedentes.
- El contexto del encuentro: un derbi, un equipo apercibido o una lucha por la permanencia empujan las tarjetas hacia arriba, pite quien pite.
A partir de la jornada 15 o 20, con ocho o diez partidos por árbitro, las cifras de esta temporada empezarán a decir algo propio. Hasta entonces, lo prudente es tratar el ranking de octubre como lo que es: una foto de cuatro partidos, no el retrato de un árbitro.
Consulta las amarillas, rojas y faltas de cada árbitro de Primera División, temporada a temporada
Ver árbitrosEl dato de cada jornada, antes del partido: @silbatopro