El índice de intensidad es una puntuación de 0 a 100 que estima el nivel de conflictividad disciplinaria esperado en un partido antes de que empiece. Se calcula combinando: el perfil del árbitro asignado (media de tarjetas, tolerancia, tendencia reciente), el historial disciplinario entre ambos equipos, la situación en la clasificación (partidos de descenso o título tienen mayor índice), el número de jugadores apercibidos que pueden ser más cautelosos o más agresivos, y el historial de tarjetas reciente de cada equipo. Puntuaciones por encima de 40 indican partidos tensos; por debajo de 20, partidos que previsiblemente serán limpios.
Cada árbitro de Primera División tiene un perfil construido a partir de todos los partidos que ha dirigido en la temporada actual. Los indicadores principales son: media de tarjetas amarillas por partido, media de rojas, media de faltas, distribución por tiempo (primer tiempo vs segundo), primera tarjeta (minuto promedio en que saca la primera amarilla), y tolerancia (comparación con la media de la liga). Los perfiles se actualizan automáticamente tras cada jornada.
El reglamento de Primera División establece que un jugador que acumule 5 tarjetas amarillas dentro del mismo ciclo queda suspendido para el siguiente partido. El ciclo se reinicia tras cumplir la sanción. Silbato Pro calcula automáticamente en qué punto del ciclo está cada jugador, cuántas amarillas lleva y cuántas le faltan para ser sancionado. Esta información se actualiza en tiempo real conforme se producen las tarjetas en cada jornada.
Todos los datos deportivos (partidos, goles, tarjetas, faltas, árbitros, alineaciones) provienen de API-Football, una API especializada en datos de fútbol utilizada por medios deportivos y plataformas de análisis en todo el mundo. Los datos de prensa para las previas provienen de búsquedas en tiempo real. La precisión de los datos depende de la calidad de las fuentes originales.
El asistente IA utiliza Claude (Anthropic) para analizar los partidos en vivo. En cada tick del partido, el sistema pre-computa métricas relevantes (faltas acumuladas, apercibidos en campo, ritmo de tarjetas, perfil del árbitro) y las envía al modelo para generar un análisis narrativo y predicciones. El resultado es una sola llamada al modelo por cada actualización, lo que permite mantener el coste bajo y la latencia manejable. Las predicciones se validan contra los datos reales del partido antes de mostrarse.