13 de agosto de 2026 · 4 min de lectura

En qué minuto salen las tarjetas en Primera División

Una tarjeta amarilla no cae en cualquier momento. Hay minutos en los que casi no existe y minutos en los que se acumula. El reparto de las 1.642 amonestaciones de la temporada 2025-26 dibuja una curva muy reconocible: el partido se calienta al final de cada parte y se desborda en el último cuarto de hora.

Entre el minuto 1 y el 15 de la temporada 2025-26 se sacaron 69 amarillas en toda Primera División. Entre el 76 y el final del partido se sacaron 602. Mismo número de partidos, mismo número de minutos: casi nueve veces más tarjetas.

No es una sorpresa que el final del partido sea más caliente que el principio. Lo llamativo es la magnitud, y sobre todo la forma exacta de la curva, que tiene dos picos y no uno.

El reparto por tramos de quince minutos

Porcentaje del total de amarillas de la temporada 2025-26 que cayó en cada tramo (1.642 amonestaciones, sin contar las del banquillo):

1-154,2 % del total
16-309,9 % del total
31-4518,1 % del total
46-6013,9 % del total
61-7517,2 % del total
76-9036,7 % del total

La curva no sube de forma continua. Sube hasta el descanso, cae de golpe al reanudarse, vuelve a subir y se dispara al final. Hay dos picos, y los dos coinciden con el final de una parte: el 31-45 concentra el 18,1 % y el 76-90, el 36,7 %. Entre los dos se llevan más de la mitad de todas las tarjetas de la temporada.

El descanso enfría el partido

El dato más contraintuitivo de la tabla es el bajón del tramo 46-60: 13,9 %, cuatro puntos menos que el tramo inmediatamente anterior. Es el único momento del partido en el que la curva retrocede.

La explicación más razonable es el propio descanso. Quince minutos de vestuario cortan la escalada de tensión que se había acumulado: se enfrían las protestas, los entrenadores recolocan, el árbitro reinicia con la pizarra a cero. El partido vuelve a arrancar y hay que recalentarlo desde abajo. Para el minuto 61 ya está otra vez encendido —el tramo 61-75 sube al 17,2 %— y a partir de ahí no se enfría más.

El minuto 90 no es un minuto

Si uno ordena las amarillas de la temporada por minuto exacto, el resultado parece absurdo: el minuto 90 acumula 275 tarjetas y el segundo más cargado, el 45, solo 71. Ningún minuto de un partido es cuatro veces más peligroso que el siguiente.

La razón es de método, y conviene decirla claro: la estadística oficial de cada partido registra todo el tiempo añadido de la segunda parte como minuto 90, igual que registra el descuento de la primera como minuto 45. Así que ese 275 no es «el minuto 90»: es el minuto 90 y todo el descuento, que en el fútbol actual son con frecuencia siete u ocho minutos más.

Aun con esa cautela, la cifra dice algo real. Esas 275 amarillas se repartieron entre 180 partidos de los 380: en prácticamente uno de cada dos encuentros de la temporada hubo al menos una amonestación en el añadido final. El descuento se ha convertido en el tramo disciplinariamente más denso del fútbol español.

Las expulsiones son todavía más de final

Con las rojas el patrón es el mismo pero más extremo. De las 95 expulsiones de la temporada 2025-26:

El reparto histórico de las once temporadas confirma que no fue casualidad: el 49,9 % de todas las expulsiones cae en ese último tramo. Tiene lógica acumulativa —al final del partido hay más jugadores ya amonestados, más cansancio, más urgencia por el resultado y más faltas de desesperación— pero la concentración sigue siendo notable: la mitad de las rojas de una temporada entera se decide en un sexto del tiempo de juego.

Los primeros quince minutos, cada vez más tranquilos

Comparar la temporada con la serie larga añade un matiz interesante. En el conjunto de las once últimas temporadas (20.402 amarillas), el tramo 1-15 se lleva el 5,5 % del total y el 76-90 el 33,5 %. En la 2025-26 fueron el 4,2 % y el 36,7 % respectivamente.

Es decir: las tarjetas no solo son menos que hace una década, sino que además se han desplazado hacia el final. El arranque del partido es hoy un territorio casi libre de cartulinas, y el cierre concentra más que nunca. Encaja con la caída del criterio que documentamos en la serie larga: cuanto más tolerante es el criterio, más se retrasa la primera amonestación, y más se amontonan cuando la tensión ya no da más de sí.

Qué hacer con este dato

La curva del minuto es de las regularidades más estables del fútbol español: se repite temporada tras temporada, con cualquier árbitro y con cualquier equipo. Y sin embargo casi nunca aparece en el análisis previo de un partido.

Sigue el minuto a minuto disciplinario de cada partido

Ver previas