6 de agosto de 2026 · 6 min de lectura
Los equipos más amonestados de Primera División 2025-26 (y por qué hacer más faltas no basta para explicarlo)
El ranking de equipos más amonestados se lee siempre igual: arriba los equipos duros, abajo los grandes. La temporada 2025-26 lo confirma. Pero cruzar las tarjetas con las faltas cometidas deja al descubierto un segundo ranking, mucho menos comentado, donde los papeles no son los mismos.
El Getafe cerró la temporada 2025-26 con 106 tarjetas amarillas en 38 partidos. El Barcelona, con 60. Un 77 % más para el primero, en la misma competición y con el mismo número de encuentros.
Hasta ahí, ninguna sorpresa: cada uno juega a lo que juega. Lo interesante empieza cuando se pregunta si esa diferencia se explica solo por cuántas faltas comete cada equipo. La respuesta corta es que no del todo. Y las excepciones son las que dicen algo.
Los veinte equipos, con las faltas al lado
Temporada 2025-26 completa. Amarillas es el total del curso; Faltas, la media por partido; y tolerancia, cuántas faltas cometió el equipo de media por cada amarilla que recibió — cuanto más alta, más margen le dieron los árbitros:
| Equipo | Amarillas | Faltas | Tolerancia | Rojas |
|---|---|---|---|---|
| Getafe | 106 | 15,3 | 5,3 | 8 |
| Sevilla | 103 | 14,6 | 5,2 | 4 |
| Rayo Vallecano | 101 | 13,4 | 4,9 | 8 |
| Alavés | 94 | 15,2 | 6,0 | 5 |
| Espanyol | 90 | 13,8 | 5,7 | 5 |
| Osasuna | 87 | 13,1 | 5,4 | 6 |
| Real Sociedad | 85 | 14,1 | 6,1 | 4 |
| Levante | 85 | 12,4 | 5,2 | 5 |
| Mallorca | 81 | 12,0 | 5,3 | 5 |
| Elche | 80 | 13,1 | 6,0 | 5 |
| Real Oviedo | 79 | 12,6 | 5,9 | 10 |
| Villarreal | 78 | 11,8 | 5,8 | 3 |
| Atlético de Madrid | 78 | 11,2 | 5,3 | 5 |
| Girona | 77 | 10,5 | 4,8 | 6 |
| Athletic Club | 76 | 13,5 | 6,6 | 4 |
| Valencia | 72 | 12,1 | 6,2 | 2 |
| Real Betis | 71 | 10,6 | 5,4 | 2 |
| Celta de Vigo | 70 | 11,6 | 6,2 | 1 |
| Real Madrid | 69 | 10,1 | 5,3 | 5 |
| Barcelona | 60 | 9,4 | 5,8 | 2 |
Sin tarjetas al banquillo, que no computan para el equipo. La media de faltas se calcula sobre los partidos con estadística de faltas disponible (entre 35 y 38 según el equipo).
Las faltas explican mucho, pero no todo
La primera lectura de la tabla es tranquilizadora: en líneas generales, quien más falta comete más amarillas ve. El Getafe lidera las dos columnas (15,3 faltas y 106 amarillas) y el Barcelona cierra las dos (9,4 y 60). El Real Madrid, penúltimo en faltas, es penúltimo en amarillas.
Pero la tercera columna rompe el orden. Si las faltas lo explicaran todo, la tolerancia sería parecida para los veinte equipos. No lo es: va de 4,8 del Girona a 6,6 del Athletic. Es decir, hay equipos a los que se les amonesta casi un 40 % antes que a otros cometiendo el mismo número de faltas.
Athletic y Girona: los dos extremos
El caso más llamativo de la temporada es el Athletic Club. Fue el sexto equipo que más faltas cometió (13,5 por partido, por encima del Rayo Vallecano y del Osasuna) y terminó decimoquinto en amarillas, con 76. Su tolerancia, 6,6 faltas por amarilla, fue la más alta de la liga con diferencia.
Comparado directamente con el Rayo, el contraste es difícil de ignorar: el Athletic hizo más faltas por partido (13,5 frente a 13,4) y vio 25 amarillas menos (76 frente a 101). Mismo volumen de falta, castigo muy distinto.
En el extremo opuesto está el Girona: decimoctavo en faltas cometidas (10,5 por partido, de los equipos que menos faltan de la liga) y sin embargo decimocuarto en amarillas, con 77 — una más que el Athletic haciendo tres faltas menos por partido. Su tolerancia, 4,8, fue la más baja de los veinte.
¿Por qué ocurre? La estadística no lo dice, pero las hipótesis razonables son conocidas por cualquier entrenador: no es lo mismo una falta de corte lejos del área que una entrada a destiempo; no es lo mismo protestar que callarse; no es lo mismo tener fama de equipo correcto que arrastrar un historial. El tipo de falta y la reputación pesan tanto como el número.
El Oviedo, campeón de las expulsiones
La columna de rojas cuenta una historia aparte, y confirma que amarillas y expulsiones son dos fenómenos distintos. El Real Oviedo terminó undécimo en amarillas (79, por debajo de la media de la liga) y sin embargo lideró las expulsiones con 10, más que ningún otro equipo y el doble de la media.
Diez rojas en 38 partidos significa jugar con uno menos en algo más de una cuarta parte de la temporada. Para un recién ascendido que pelea la permanencia, ese es probablemente el dato disciplinario más caro del curso, mucho más que su discreto registro de amonestaciones.
En el otro extremo, el Celta de Vigo cerró la temporada con una sola expulsión, y el Betis, el Valencia y el Barcelona con dos. Con 95 rojas repartidas en toda la liga, la distancia entre el Oviedo y el Celta —diez a una— es enorme para una competición de veinte equipos.
Cuántas amarillas sobran y cuántas faltan
Hay una forma limpia de medir esto. El criterio medio de la liga en 2025-26 fue de 5,77 faltas por amarilla. Aplicando ese listón a las faltas que cometió cada equipo se obtiene cuántas amonestaciones «le tocaban», y la diferencia con las que recibió de verdad ordena la liga de otra manera:
- Rayo Vallecano: +12 amarillas más de las que le correspondían por volumen de falta. El equipo más castigado de la liga en relación a lo que hace.
- Sevilla: +8. Getafe: +7. Girona: +5.
- Athletic Club: −11 amarillas menos de las esperadas. El más perdonado.
- Real Sociedad: −8. Elche: −8. Valencia: −7. Alavés: −6. Celta de Vigo: −6.
Entre el Rayo y el Athletic hay 23 amarillas de distancia que las faltas no explican. Repartidas en una temporada, son más de media tarjeta por partido, y en el caso de un equipo con apercibidos crónicos eso se traduce en sanciones que unos se comen y otros esquivan.
Conviene decir lo que este cálculo no demuestra. No prueba que haya favoritismos: una falta no equivale a otra, y un equipo que corta en el centro del campo con faltas menores merece menos tarjetas que otro que llega tarde en carrera aunque el recuento sea el mismo. Lo que sí demuestra es que contar faltas predice bastante peor las tarjetas de lo que parece. Para anticipar el castigo de un equipo hay que mirar cuánto le perdonan de verdad, no su fama de duro.
Un apunte sobre los grandes: el Barcelona sale ligeramente por debajo de lo esperado (−2) y el Real Madrid y el Betis, ligeramente por encima (+2 y +3). Es decir, sus registros bajos de amarillas se explican casi enteros por lo poco que faltan, no por un trato distinto.
La otra mitad del cálculo
Todo lo anterior es la parte del equipo. La otra mitad la pone el árbitro designado, cuyo criterio mueve la media de un partido entre 3,19 y 5,32 amarillas según quién pite — el desglose está en el podio de los árbitros más estrictos. Un Getafe con árbitro estricto y un Barcelona con árbitro tolerante son, en términos disciplinarios, dos deportes distintos.
El equipo pone el estilo; el árbitro, el listón. Solo cruzando los dos se entiende de verdad lo que va a pasar en un partido.
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